6/05/2007

La biblioteca de Suarón(1)

La semana pasada acabé de leer el libro de David González "Algo que declarar" y me gustó bastante.

COMENTARIO CRÍTICO-LITERARIO: Está de puta madre y no lo digo pa hacer la pelota o para que sea correspondido. Sólo había leído "La carretera roja" y éste me parece mucho mejor y me sorprendió. Son episodios de la vida del autor, es poesía de no ficción, con retazos desde su dura infancia-adolescencia hasta hoy. Es un camino que recorrer al lado del poeta. Si quereís os lo puedo dejar...


he de admitir que el Yago y yo
nos buscábamos la vida(y la ruina)
levantando radiocasetes de los tequis
pegando palos en los pisos
y xirlando a la gente por la calle

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nadie de la familia/tuvo el detalle /o la consideración/de preguntarle a su tío/ si también él quería/ cogerla en brazos.

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una senda para andar

6 comentarios:

PIRELLI dijo...

Una buena crítica, sin duda, aunque no conviene hacerle la pelota a los poetas malditos; uno nunca sabe cómo van a reaccionar.

Habrá que comprar el libro o, si es posble, robarlo en unos grandes almacenes.

Desde el talego, saludos cordiales.

DSuárez dijo...

Saludos ya vi a tu jefe en la prensa.Siempre tomo una naranja y un kiwi por la mañana.Creo que me sienta bien.
Seguiré tus consejos los poetas malditos son (o somos) imprevisibles. Es como tener un lobo o un tigre amaestrao por mascota.Parecen mansos, pero un día sin saber por qué te arrancan el cuello.

PIRELLI dijo...

Ya, mira a Jesulín, el pobre, como lo dejó Currupipi...

[Es chungo tener un tigre de mascota -casi tanto como tener un poeta maldito como lectura de cabecera-, pero llamarlo Corrupipi debería estar penado con eutanasia obligatoria]

Así estamos.

DSuárez dijo...

La sociedad.....¡qué revoltijo infantil!

gorki75 dijo...

Muy bueno lo de David González, pero yo últimamente toy enganchao con Orihuela (¿te acuerdas de los que leías en el Globo Rojo?) y Angel Guache y "su realismo", ya te contaré...

DSuárez dijo...

Meca sí.Tengo que volver a leer algo de Orihuela y Guache hay que recuperar el espíritu del Globo Rojo