5/02/2013

Cyril Tourneur. Poeta trágico.

Cyril Tourneur nació de la unión de un dios des­conocido con una prostituta. La prueba de su origen divino se encuentra en el ateísmo heroico en el cual sucumbió. Su madre le transmitió el instinto de la revolución y de la lujuria, el miedo a la muerte, el estremecimiento de la voluptuosidad y el odio a los reyes; de su padre tuvo el amor por coronarse, el or­gullo de reinar y la alegría de crear; los dos le dieron el gusto por la noche, por la luz roja y la sangre. La fecha de su nacimiento se ignora; pero apareció un negro día de un año de peste. Ninguna protección celeste veló por la muchacha de la vida a la que preñó un dios, pues su cuerpo fue maculado por la peste pocos días antes de parir y la puerta de su pequeña casa fue señalada con la cruz roja.

Cyril Tourneur vino al mundo al son de la campana del enterrador de los muertos; y así como su padre había desaparecido en el cielo común de los dioses, una carreta verde arrastró a su madre a la fosa común de los hombres. Se cuenta que las tinie­blas eran tan profundas que el enterrador debió alum­brar la abertura de la casa apestada con una antorcha de resina; otro cronista asegura que la niebla en el Támesis (que bañaba el pie de la casa) fue atrave­sada por una raya escarlata y que de las fauces de la campana de llamada se escapó la voz de los cinocé­falos(...)
Texto de Marcel Schwob.

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