4/14/2009

Leo Bassi para reivindicar la República


Leo Bassi representará hoy su obra "Utopía" en el teatro Filarmónica a las 20 horas dentro de la «Semana Cultural Republicana», en la que se enmarcan diferentes actividades de teatro, música y cine.

"Estoy convencido que el trabajo fundamental de cualquier artista es saber escuchar los deseos profundos de una sociedad y utilizar esta energía como material de base de sus creaciones. Ante el pesimismo ambiental que reinaba en el mundo ya desde hace años y que seguramente es la causa de la crisis económica, percibía en la juventud un inmenso potencial de cambio y de esperanza totalmente desaprovechado. Es para ellos que he creado ¡Utopía!

Quiero mostrar que vivir sin utopía es mal vivir y, así, despertar en el público el deseo de nuevos sueños.
Es evidente que la utopía no es sólo un proyecto político en un contexto filosófico, sino que tiene, intrínsecamente, otra dimensión a la cual alude su propio nombre: "el lugar que no existe".
Simboliza un espacio temporal diferente donde la vida transcurre en términos mas afines a la poesía que a la física. Por eso, el payaso de la cara blanca, con su su sabiduría antigua, su intemporalidad y su magia, es el encargado de abrir la puerta de la utopía. Un ser que posee una gran autoridad natural pero que rechaza el poder y las riquezas porque es un revolucionario genuino y pide la Luna."

Leo Bassi

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El bufón, el gran provocador, el maestro Leo Bassi, regresó un año más a su ya clásica cita con la Semana Republicana de Oviedo, esta vez en un Teatro Filarmónica repleto hasta la bandera (tricolor) de un público cómplice que no paró de reír y aplaudir durante casi dos horas de «show». Tras haber ejercido la crítica feroz, su látigo despiadado, contra todo lo que detesta, ya sea el imperialismo norteamericano, la telebasura, el golf, la Iglesia católica o los pijos, se atreve ahora en «Utopía» a ofrecer propuestas a unas izquierdas que para el cómico italiano vagan desorientadas por un mundo en crisis. Estamos, por lo tanto, ante un «show» abiertamente militante, en el que el bufón expone sin miedo sus ideas: «Todos los nacionalismos, y lo siento por mis amigos vascos y catalanes, son de derechas», «porque amo la vida estoy a favor del aborto. Sólo debemos tener los hijos que queramos. Las mujeres no pueden convertirse en fábricas de niños», «Zapatero es un buen chico, poco eficaz, pero un buen chico». Para Bassi el neoliberalismo y la idea de Francis Fukuyama de que la historia llegó a su conclusión con la caída del Muro de Berlín son puras patrañas, la izquierda debe volver a soñar, a tener un norte, una utopía a la que agarrarse, «Debemos volver a las utopías ingenuas de la Ilustración y del siglo XIX». Por eso, tal vez porque es su espectáculo más sincero, menos cínico, el bufón se desprende en el final de «Utopía» de su habitual traje negro para recuperar el ingenuo vestido de un payaso blanco y exponer su programa revolucionario.

Mitinero, irascible, escatológico, con un estilo a medio camino entre el payaso y el telepredicador, «Utopía» es un espectáculo arriesgado, con ideas originales, y algunas propuestas que no deberían caer en saco roto para las gentes progresistas, como la de construir una izquierda imaginativa con capacidad de sorprender. No es un espectáculo perfecto, de hecho, Bassi los tiene mejores, pero ya advirtió al principio de que es la derecha la que hace cosas perfectas, no la izquierda, «El problema de la gente de izquierdas es que nos gusta demasiado tomar cañas con los amigos».

Suarón dijo...

No se podría a ver dicho con mejores palabras!!!!!

Anónimo dijo...

Esto que ha escrito el anónimo anterior viene en LNE de hoy, al pie de la letra... no entiendo nada. A ver, a ver... y qué vas a ver....? hombre, haber, haber... no sé qué hay... je, je,... sigo sin entender nada.

Suarón dijo...

MMMmmm...extraño. A ver haber...