7/20/2008

Tormenta nocturna. Capítulo final.Un relato por entregas de Suarón



Los hermanos y “Kid” Eliott salieron del Saloon ya bien entrada la noche dirigiéndose al prostíbulo. O´Connel junior les apuntaba tendido en la calle de enfrente apostado detrás de un carromato de barriles a una distancia más que suficiente para no errar.
Disparó, disparó y dos de los hermanos cayeron fulminados con los sesos reventados.
Luego sacó su revolver y sin tiempo casi a que reaccionasen descargó tres balas sobre Elliott que también se derrumbó sobre la tierra.
-Dios!!! gritó Norman que pudo arrojarse a cubierto en un lateral del prostíbulo.
Andrew permaneció en pie y contraatacó vaciando todo el cargador sobre los destellos de luz que procedían del emplazamiento de O´Connel
-Augghhh- el irlandés que fue alcanzado en una pierna pero tuvo tiempo de volver a apretar el gatillo sobre el blanco fácil de Andrew.
-¡Maldita sea por todos tus muertos, hijo de mala perra!. ¡¿Quién eres?!
-Sal y mírame, sabandija, cobarde, te mataré como a un hombre.
O´Connel junior guardó el colt y se reincorporó malamente debido a su sangrante herida de la pierna.
Norman Sullivan todavía en estado de shock se acercó a la luz. Ambos rostros se encontraron frente a frente. La tensión descomponía las facciones . No duró mucho pero para ellos fue la eternidad.
El último de los hermanos desenfundó más rápido su revolver y abatió al bravo irlandés
que se desplomó con los ojos en blanco.
Los ruidos del tiroteo hicieron despertar al resto del pueblo. Los que aún permanecían en el Saloon y en el prostíbulo fueron los primeros en salir y contemplar la dantesca masacre. Norman huyó de la escena al galope.

Sobre los cadáveres resonaban como un réquiem los primeros truenos de una tormenta y las gotas de agua de la esperanza caían sobre Deadwood.

FINE

4 comentarios:

Hugo Izarra dijo...

¡Si no fuese porque el hombre ya está muerto, Lafuente Estefanía se moriría de la envidia!

Suarón dijo...

Saludos. Muchas gracias por tu comentario. Este relato "bloggero" por entregas quiso ser un homenaje a Lafuente Estefanía o J.Mallorquí cuyas "pulps" todavía se venden en rastros y liberias anticuarias y a las "malas" películas del spaguetti western de los años 60.

Tienes un blog muy interesante.Enhorabuena.

Edurne dijo...

¿Te has cargado al pobre irlandés? No somos nadie.
Me ha gustado.
Un besito

Suarón dijo...

Sí pero se convirtió en una leyenda. No somos nada y la desgracia está a la vuelta de la esquina. Supongo que los hijos o algún pariente vengarían su muerte.
Saludos