12/10/2008

Un poema de Michel Houellebecq

Dedicado al hombre que duerme

Mundo exterior

Hay algo muerto en el fondo de mí,
Una vaga necrosis una ausencia de alegría
Transporto conmigo una parcela de invierno,
En mitad de París vivo como en el desierto.
Durante el día salgo a comprar cervezas,
En el supermercado hay algunos ancianos
Evito con facilidad su ausencia de mirada
Y no tengo ninguna gana de hablar con las cajeras.
No guardo rencor a quien me encontró malsano,
Siempre tuve el don de romper el clima
No puedo compartir más que vagos sufrimientos,
Lamentos, fracasos, una experiencia del vacío.
Nada interrumpe jamás el sueño solitario
Que me hace las veces de vida y de destino probable,
Según los médicos soy yo el único culpable.
La verdad, me avergüenzo un poco, y debería callarme;
Observo tristemente cómo se escurren las horas,
Las estaciones se suceden en el mundo exterior.

Michel Houellebecq

3 comentarios:

Guaje Merucu dijo...

Me gusta más en prosa el Sr. Michel, pero gracias, no está del todo mal el poema :-D

Anónimo dijo...

Carambiruli carambirula

Anónimo dijo...

Nun dar de comer al troll. Pa eso ta'l cubu basura

(anónimu, soy asina de cobarde comu'el troll, por ciero MENUDO HIHO DE PUTA)