Tras la renuncia del papa Benedicto XVI,
reviven los vaticinios de profetas como Malaquías y Nostradamus sobre
quien será el próximo papa elegido y si será de piel negra.
El
posible sucesor podría ser latinoamericano o incluso africano. De
hecho, el cardenal Peter Turkson, de Ghana, es uno de los mencionados
como favorito para asumir el pontificado.
Nostradamus,
un visionario que vivió en el siglo XVI, pronosticó que el "rey negro"
será el último antes del Apocalipsis: "al principio habrá enfermedades
mortales como advertencia, luego habrá plagas, morirán muchos animales,
habrán catástrofes, cambios climáticos, y finalmente empezarán las
guerras e invasiones del rey negro".
Del mismo modo, la "Profecía de los papas", de San Malaquías, presagió que Joseph Aloisius Ratzinger
sería el penúltimo de la historia y llevaría el lema de "gloria
olivae", la gloria del olivo. El olivo generalmente implica una
referencia a la paz.
Los
augurios del monje cisterciense Malaquías, que nació y vivió en el
siglo XII en Irlanda, siguen una serie de 112 pequeños lemas o frases en
latín haciendo alusión alegórica a los siguientes 112 papas que
gobernarían la Iglesia Católica, desde Celestino II (1143-1144) hasta un
supuesto "Pedro el Romano", quien podría ser el último Papa antes de la
caída de la Iglesia Católica.
"Durante
la persecución final de la Santa Iglesia de Roma reinará Pedro el
Romano, quien alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras lo
cual, la ciudad de las siete colinas [Roma] será destruida y el Juez
Terrible juzgará al pueblo. Fin."
De esta manera, el profeta predijo que después de Juan Pablo II, vendría Benedicto XVI y que después de éste, vendría el último Papa que se llamaría Pedro II.