7/10/2011

El discurso de la boda

Suarón en plena intervención

Pongo aquí el discurso mío que leí en el ayuntamiento durante la magnífica boda de mis amigos Pedro y Cristina. La primera parte hacía referencia a la imagen de la invitación de boda en la que salía Pedro escapando en bicicleta de montaña y detrás Cristina, vestida de novia, lanzándole un rodillo de cocina y sus queridas perras siguiéndolo como si fuese un hueso. Por cierto el concejal que los casó era de los de la vieja guardia:

"Como en aquella canción de Europe de los años 80 es el final de la cuenta atrás. En breves momentos, señoras y señores, seremos testigos del afortunado enlace entre Cristina y Pedro. Se ha revisado exhaustivamente los alrededores de este ilustre ayuntamiento y no se encontró ninguna bicicleta (ni de montaña ni de carretera ni de ciclocross) con la que Pedro pudiese huir. El precioso vestido de Cristina no esconde ningún peligroso rodillo arrojadizo así que el resto de la ceremonia y el banquete transcurrirán en paz y por todo lo alto.

Cristina y Pedro han decidido celebrar su unión con todos nosotros. Así que en nombre de las personas que aquí nos encontramos, las que por diversas circunstancias no han podido venir o las que desde algún lugar del infinito y de alguna manera están también aquí hoy con nosotros deseamos de todo corazón que sigáis siendo muy felices. Este presente y el futuro son vuestros. Para que caminéis juntos por la senda del amor con total libertad y alegría. Os deseamos lo mejor.

Quería para terminar dedicaros este poema que lo he basado en otro del poeta Juan Molla:

Universos
Cristina y Pedro, Pedro y Cristina
os amáis.
Amáis el fuego, el sol y las estrellas,
el mar, las islas y la arena,
las montañas en pie, las cordilleras
y las viejas llanuras de la tierra.

Pedro y Cristina
amáis el cielo azul
las piedras del arroyo
y el agua que serpea
la nieve y el carbón, la Luna llena,
la lluvia, ciertas nubes, ciertas nieblas,
amaneceres lentos, largas puestas
de sol. Y las tormentas.

Cristina y Pedro
os amáis.
Adoráis los bosques y la hiedra,
las amapolas mágicas, la esfera
universal de la naranja
y las hojas de hierba.
Amáis las sendas,
la fibra de carbono
y el scandium.
Amáis a las perras
los vientos, las velas,
amáis las ruedas.

Pedro y Cristina
¡Qué os sigáis amando , coño!"

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