3/10/2013

Weird Tales (1923-1932).

"Pero cuán grande fue mi horror al percibir en un espejo colgado en la pared opuesta, no a mí mismo, como fui en vida, sino este frasco de cristal y dentro de él mi propio cerebro y los glóbulos de los ojos sujetos por fibras nerviosas.Supe entonces que el maldito experimento de Jaeger tuvo éxito.Yo, mi cerebro viviente, funcionaba en aquel líquido.Hubiera sido mejor, pensé,que la muerte me hubiese reclamado.

He vivido desde entonces en un mundo desprovisto de todas las sensaciones de sonido, olfato y sentimiento. Mis primeros dolores terribles fueron debidos a la irritación de los extremos de la espina dorsal y de los nervios sensoriales cortados. No me quedaba más que el sentido de la vista gracias a la habilidad quirúrjica de aquel diablo eminente.

El silencio constante era opresivo y enloquecedor.
Recé en vano, suplicando la llegada de la muerte, pues no poseía ningún cuerpo material, con el cual ejecutar mi propia destruccióm.
Mi espíritu y personalidad estaban encadenados a este trozo de materia llamada cerebro."

"El cerebro en el frasco" Richard F. Searight y Norman Elwood Hammerstrom.

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